¿POR QUÉ LOS GATOS ODIAN EL AGUA?

¿Por qué los gatos odian el agua? leyendo vuestros comentarios nos encontramos con esta pregunta que  es uno de nuestros animales favoritos, así que en el draw de hoy vamos a responderla. Nos gustaría que en los comentarios del vídeo nos dejaseis preguntas con dudas existenciales que os gustaría que intentásemos resolver en próximos DrawXpress. Ahora si, empezamos con el vídeo. No hay animal con más porte que un gato, pero también es cierto que no hay nada menos elegante que un gato mojado, no les sienta nada bien el agua. Aunque hay algunos gatos a los que le gusta el agua, la gran mayoría parecen odiarla. Hoy vamos a hablaros de por qué a los mininos no les agrada mojarse. Los científicos creen que lo más probable es que la aversión al agua de los gatos proceda de sus ancestros y su hábitat original.

Los gatos han vivido siempre en desiertos, así que apenas tenían experiencia con el agua, nunca tuvieron que enfrentarse a ella ni aprender a nadar. Existen estudios que demuestran que los parientes más cercanos de los gatos domésticos son los gatos salvajes de África y Europa y el gato del Desierto Chino. Desde que los humanos empezamos a domesticar gatos, los hemos protegido de las inclemencias sin que tuvieran necesidad de adaptarse al agua. Aunque los gatos domésticos son capaces de nadar, la mayoría de ellos no les gusta, porque al estar en constante movimiento les resulta fastidioso y les parece agotador. Además, por su tipo de pelaje, les resulta difícil secarse. Aún así, existen félinos por el mundo que son perfectos nadadores, como el Turkish Van o el gato pescador. Los dueños de los gatos también podemos acostumbrarlos al agua bañándolos desde pequeños. Aunque no se recomienda, porque puede secar la piel del gato y eliminar las feromonas esenciales para que se comunique con otros felinos.

Además, nuestros gatos pueden mantenerse limpios por ellos solos gracias a su saliva y a su lengua rugosa. Si tienes un gato adulto y nunca lo has bañado, NI SE TE OCURRA INTENTARLO, se convierten en auténticos gremlins. Garras y dientes por todos lados. Viendo este vídeo seguramente estés pensando en tu gato, que se pasa horas mirando como gotea el agua del grifo, y como mete la patita en la bañera y sorbe de ella. La verdad es que no es el agua lo que le interesa al gato. Le interesan los juegos de luz, el ruido y el movimiento, siente esas gotas como una presa potencial.